viernes, 3 de diciembre de 2010

La Espera


Cuando se acerca la hora el corazón se dispara, le siento latir veloz. El tiempo se ralentiza. Nervioso espero, miro el reloj, es temprano, mi cuerpo grita la espera.
  ¿Dónde estará? ¿Qué humor tendrá? ¿Todo va bien? ¿Qué me dirá? .De nuevo miro la hora. Para corazón. Espera un poco, ya tendrás tiempo de disfrutar cuando ante ti se encuentre
 Necesito su presencia, porque sintiendo, mis ardores calmo, pero el no poder, el tan solo mirar, es dulce dolor que no puedo aguantar, y miro, deseo, suplico, pero no, esta sed es insaciable, y pido, miro, deseo, porque no lo puedo remediar y pienso: Hoy no diré, hoy me calmare, pero llega  ante mí y vuelta a empezar.
 Es martirio que deseo soportar y estallo, no lo puedo remediar. Ya falta menos para llegar. Mi pecho a punto de explotar. Mis manos tiemblan, la quieren tocar, ya falta poco... ¿Y si no está? ¡Calla loco, estará!
  Llamo. No abre. Se habrá retrasado. Paciencia  se estará bañando, robándome las caricias que la quiero regalar, tengo celos del agua que la toca por igual  cara,  pelo, cuerpo, piernas, mientras que yo, sólo la puedo mirar
  ¡Mírala! ¡Hola mi amor! ¡Ya he llegado! ¿Cómo estás?
                                                                               
                                                                               Rafael Serrano Ruiz

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