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Una oración

                                                                       Una oración Ruego mi amor que en el presente no dudes de mi ni de mi mente. Las cosas pasan   aún sin quererlo. Si he de morir yo por ti muero. Aunque los años pasen y las frases caduquen, las que te dije   perduran; sin fuerza, sin el ardor de antaño; con ese sentimiento eterno del amor que por ti tengo. Momentos de la vida que siempre me turban los que tendrán que venir… los ya vividos. Epicentro de mi vida, ven, yace a mi lado, guarda tu gozo antes que el viento nos lleve al eterno. Rafael Serrano Ruiz

El paso del tiempo

  El paso del tiempo Pienso, respiro   y espero… ¿qué? No lo sé Entonces… ¿Cómo digo pensar si dejo la mente en blanco? Más bien es esperar   Pero ¿qué? El dilema vuelve de nuevo como circulo vicioso. Cosas de la vida, del vivir lo pasado, lo que queda….. ¿Cuando?   No lo se, entonces….. Creación efímera material o espiritual que intenta llenar mi tiempo engañado por falsa actividad ¿Para qué?… Parece un sinsentido, un anestésico temporal de lo que pueda sentir Barco a la deriva   en la perfecta tormenta del tiempo que pasa Y de pronto un rayo de luz en un estímulo exterior, Ilumina mis sentidos Y de nuevo amo la lluvia, El calor del sol y el placido pasar del tiempo . Rafael Serrano Ruiz

Soledad

                                                                                 Soledad. Recuerdos que llegan de tiempos pasados Soledad   que sin piedad arrasas infinitos pesares o eternas inquietudes Soledad por amor o desamor. Prólogo o epílogo de la vida, del querer o de la nada RafaelSerrano Ruiz

En mi soledad

                                                                         En mi soledad En mi soledad pregunto en mi soledad respondo: mujer amada que tan lejos vives, mujer amada que llena mis momentos, ¡ven pronto que ya espero la gloria del encuentro¡ En mi soledad te tengo en los sueños … te idealizo Y en los días que te tengo transformo mi soledad en amor eterno. Rafael Serrano Ruiz 12-07-2025

La hora bruja

La hora Bruja Y llega la hora bruja, cuando la música llega mas al fondo del alma removiendo sentimientos… …creando un fuerza que desea salir del cuerpo  proyectándose en la penumbra de la noche. Permaneces en el hechizo de los acordes acompañando con los brazos  esa orquesta imaginaria como si fuera parte del hechizo que te inunda. En ese trance te viene una imagen. Abrazados, corazón con corazón gozabas por sentirte a su lado. No había ni presente ni futuro solo el hecho de tener a tu amor entre los brazos con la melodia como fondo. “Ha pasado el tiempo. Te preguntas como pasó. Cómo lentamente, con el paso de la vida, esa sensación se fue amortiguando. Amor de amante dio paso al Amor de amigo o al amor de hermano…” La melodía ha terminado. Subes a tu cuarto, miras la cama, giras la cabeza creyendo escuchar su voz pero no hay nada,  Solo silencio, soledad impuesta O soledad no deseada . En un rutinario gesto, al final, apagas la luz Y con suerte dejas de pensar viviendo ...

Tengo miedo

TENGO MIEDO Tengo miedo. Cuando llegan los momentos de inactividad. Cuando mi cuerpo pide reposo. Cuando queda en libertad  mi mente , los pensamientos llegan precipitados. Incontrolable proyección trayendo imágenes y situaciones de amor fallido, amor perdido, amor, diluido  por el simple hecho  de vivir la aventura de la vida. Tengo miedo  de la vida que me espera en mi incompleta soledad. Miedo por las ocasiones perdidas sin quererlas ni buscarlas. Miedo por la imposición de la vida que nos lleva por un camino nunca imaginado. Tengo miedo ¿Que será del mañana? ¿Cual será mi compaña? nada se y nada puedo saber, quizás ninguna. Tengo miedo Lucho, me revelo, no quiero admitirlo. Quizás por eso de este desesperado cambio. Deseos de algo nuevo, O resignarme a seguir pensando en la busca del tiempo perdido. Rafael Serrano Ruiz

El Castillo

El Castillo El camino serpentea ascendiendo desde el pueblo. A la derecha, bordeando el encintado de la calle, casitas de una planta remarcan el camino. Al fondo, se divisa  un inmenso lago rodeado de montañas y en su proximidad, vigilándolo todo desde un montículo se divisa un pequeño castillo del siglo XV, en muy buen  estado, construido  en su día para cerrar la entrada del  valle hoy cubierto por las aguas, o como refugio de caza y confortable mansión para alguna dama principal de la corte. Una pareja de mediana edad da su paseo vespertino habitual, cuando delante, a pocos pasos de ellos, se para una flamante limusina de la cual descienden  dos  hombres; uno es alto, pasa del metro ochenta, fuerte, de anchas espaldas, tez clara y cara redonda. Va luciendo una chilaba cubierta de bordados azul pálido,  tocándose la cabeza con un turbante también blanco  adornado  con un cordón trenzado de seda color negro. El segundo individuo es más bien ...