viernes, 5 de noviembre de 2010

En mis noches


 En mis noches  se mezclan fantasías, deseos, realidades endulzadas por el paso del tiempo, recuerdos de caminos. Muchos ¿Y si...? Quizás demasiados, demasiada casuística,  demasiado Kunderiano, mejor olvidarlo, no complicarse estúpidamente la vida con lo trascendental, porque por ese camino pronto llegaríamos al sentido dramático de la vida tan ibéro, pero tan nuestro.  “Nuestras vidas son los ríos que van a dar a la mar que es el morir.”. El mar para mi es vida y la otra orilla es gloria. ¿A que hombre o mujer no le gustaría estar en la gloria? Puede  que esta idea sea tan solo un conato de huida hacia ninguna parte, alguna idea oculta en el subconsciente. De pronto como un torbellino, más bien un tornado, aparece el mito de Orfeo. Salgo de los infiernos en  un acto supremo de amor, al menos yo decido adaptarlo así. Salgo nuevo,  renovado cual Ave Fénix en busca de mi Ofelia, Julieta, Melibea, todas una y una todas. La rueda. El caos. La vida, Tu con mil formas, mil cuerpos, una sola alma y mil y una memorias ¿Libaré el amor en el cáliz de tu cuerpo? ¿Seré digno de ello  o como Ulises tendré que errar por el mundo hasta limpiar mi espíritu lo suficiente para ser digno de mi Penélope?

Rafael Serrano Ruiz

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