miércoles, 27 de octubre de 2010

La Carta

Querida:
        Un día más al filo de la noche.Te busco en mi pensamiento, internándome en los misterios del silencio, buscando una satisfacción a mis más  íntimos deseos: Poder hablar contigo. En cierta forma es una estupidez, puesto que  si no se quién eres, es difícil que tal hecho pueda producirse.
         Si lloro tu ausencia, no es por tristeza, ni por llevarte mi pena, ni por posicionarme ante un profundo deseo, que si siento, sino por decirte una realidad. ¿Una realidad o un deseo? No lo sé ¡Qué más da! ¿Hay alguna diferencia? Tampoco lo sé, solo sé que no sé lo que hago, que vivo aquí, que te escribo intentando expresar una parte de mí  ¿Real? ¿Inventada?. Un poco de mi interior, de lo que supongo que soy. ¿Te importa si me quedo calvo?.Puede que cuando esté ante ti, el día que al fin te encuentre, no tenga ni pelo, ni dientes y sea impotente, entonces me verás y dirás : "¿Quien eres? Yo quería un caballero andante que marchaba por el mundo arremetiendo contra los molinos y no este pobre hombre que vivió sin pena ni gloria desperdiciando los dones que la naturaleza le entregó, preso en una calle perdida de una ciudad sin nombre. Fui tu Musa, tu Dulcinea, pero eso fue hace mucho tiempo, cuando eras un caballero que se empeñaba en cambiar la historia. Ahora  ¿Quién eres? " Tendrás razón. Un buen hombre, un ser humano. De mi humanidad, resultaron más cosas negativas que positivas y por eso, cuando llegue a las Puertas vigiladas por Pedro, este me dirá : "Pobre imbécil, volviste a equivocarte. Vuelve abajo e intenta arreglarlo. Ya sabes las reglas. Para ponértelo difícil, haré que olvides lo vivido y empieces de nuevo. De vez en cuando tendrás alguna imagen del pasado, que te hará pensar en una situación ya conocida, como si la hubieras vivido" .-¿Cómo acertaré?.- Le pregunto.- " Lo siento por ti, pobre humano, sólo al final del camino lo sabrás y estarás así por los siglos de los siglos hasta que lo logres.
      Pues bien, aquí estoy de nuevo, con otra forma, otras maneras, otra educación y otros medios preguntándome qué hago aquí, donde estarás tú y viéndote en cada mujer que pasa a mi lado mientras me pregunto ¿Donde está?
      En cada vida se repite la historia, y en cada vida te encuentro en un momento diferente y en cada vida te añoro, por eso te busco, te llamo,  sabiendo que en una de esas vidas que me queden, quizás pueda encontrarte desde el principio, seas mi amiga desde niña, nos casemos, seamos felices. Mientras llegue el momento, soy más bien el errante navegador de aguas turbulentas llegando tarde a todo y pronto a nada pero contigo en el corazón.

Rafael Serrano Ruiz


Publicada en: CLUB DE POETAS DEL SUDESTE CORDOBÉS JUNIO 2010 

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